viernes, 1 de junio de 2012

BRUTAL FEMICIDIO EN COLOMBIA


 CRECE INDIGNACIÓN POR ASESINATO DE ROSA ELVIRA CELY

Colombia, Bogotá – En la madrugada del miércoles, y en medio del más completo sigilo, fue retirado de Medicina Legal el cuerpo de Rosa Elvira Cely, quien fue violada, apuñaleada y empalada en el Parque Nacional de Bogotá; luego, recluida en el Hospital Santa Clara donde, después de cuatro días y dos operaciones, murió. El CTI ya está a cargo de la investigación del brutal ataque que ocurrió en la madrugada del jueves 24 de mayo. El alcalde Gustavo Petro se pronunció en su cuenta de twitter y afirmó que “(hay) pistas muy serias para no dejar en la impunidad la violación y asesinato de Rosa Elvira Cely”.
Por ahora, el CTI está tras el rastro del violador o los violadores que, de acuerdo con los médicos que atendieron a la mujer, “trataron de estrangularla, de asfixiarla, la golpearon, la hirieron, la violaron y finalmente, le ocasionaron daños en toda la parte intestinal y rectal, ocasionándole la muerte”. José Páramo, subdirector científico del Hospital Santa Clara, expresó con total desconcierto que los médicos de urgencias que la recibieron, dijeron que nunca habían visto un ataque de esa magnitud.
La sevicia de la agresión fue tal, que a pesar de los esfuerzos de los médicos por salvarle la vida, la mujer falleció por culpa de una peritonitis que le causó una herida que se produjo en su intestino al ser atravesada por un objeto extraño. Podría tratarse de una rama, pues los médicos encontraron barro, hojas y madera al interior de su cuerpo. El agresor se ensañó de manera total contra su víctima. La estudiante, que estaba validando el bachillerato en el sur de Bogotá, fue intervenida quirúrgicamente en dos oportunidades e iba a ser operada una vez más, debido a la gravedad de la agresión, pero no resistió y no alcanzó a ser intervenida por tercera vez.
El agresor después de intentar asesinarla, apuñaleándola y tratando de desnucarla, escapó y dejó a la mujer herida, traumatizada y totalmente desnuda. Así la encontraron los policías que contestaron a la desesperada llamada que la mujer de 35 años hizo el miércoles 23 de mayo, a la una de la madrugada. "¡Estoy en el Parque Nacional, me están violando, me están violando!" fue lo único que alcanzó a decirle a la policía antes de que se cortara la comunicación. De acuerdo con la información, horas antes de la llamada, la víctima departió con unos amigos en la zona cercana al parque. El CTI indaga qué sucedió entre uno y otro hecho.
La muerte de la mujer que trabajaba en una de las cafeterías del Hospital Militar ha causado gran conmoción debido a la brutalidad del crimen y en las redes sociales ya se ha invitado a una jornada de movilización el próximo 3 de junio para que el crimen no quede impune.

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